Los números

Más de 470 obituarios desde 2010

Desde su primer año de existencia, Bitcoin fue declarado "muerto" en la prensa, en redes sociales y por economistas reconocidos, una y otra vez. El sitio bitcoindeaths.com lleva un registro público de cada uno de esos titulares desde 2010, y el conteo ya supera los 470 obituarios, escritos por más de 300 críticos distintos, en más de 200 medios diferentes.

475+
veces declarado "muerto" desde 2010
93
obituarios solo en 2017, el año récord
$0,11
precio de Bitcoin cuando se publicó el primer obituario

El primer "Bitcoin está muerto" se publicó el 15 de octubre de 2010, cuando cada bitcoin costaba 11 centavos de dólar. Los críticos más frecuentes incluyen a economistas y comentaristas financieros muy conocidos —Peter Schiff a la cabeza, con más de veinte declaraciones de defunción a lo largo de los años, seguido por Steve Hanke, Warren Buffett y Nouriel Roubini. Ninguno de esos pronósticos, hasta hoy, se cumplió.

Las caídas reales

Las crisis que sí pasaron — y cómo siguieron después

Que los obituarios se hayan equivocado no significa que Bitcoin no haya tenido crisis serias. Las tuvo, varias veces, con caídas de precio de 80% o más. La diferencia es que, cada vez, el protocolo en sí mismo nunca dejó de funcionar — lo que colapsó siempre fueron empresas, exchanges o expectativas de precio, nunca la red.

2011

El hackeo de Mt. Gox (primera vez) y una caída del 94%

El precio se derrumbó de USD 32 a prácticamente cero tras una brecha de seguridad en Mt. Gox, en ese momento el exchange más grande del mundo. Se recuperó y llegó a superar los USD 1.163 poco después. Fue la primera de muchas lecciones sobre la diferencia entre la seguridad de Bitcoin como protocolo y la seguridad de las empresas que operan sobre él.

2013–2015

Prohibición en China y una caída del 87%

China prohibió a sus instituciones financieras operar con Bitcoin. El precio cayó de USD 1.163 a USD 152 y tardó cuatro años en recuperar ese máximo. Fue también la época del cierre de Silk Road (2013), un mercado ilegal en la darknet que usaba Bitcoin, lo que alimentó durante años la idea equivocada de que Bitcoin era "el dinero de los criminales" — pese a que su cadena de bloques pública terminó siendo, precisamente, la prueba que usó el FBI para rastrear y condenar a sus responsables.

2017–2018

El estallido de la burbuja de las ICO y una caída del 84%

Después de llegar a casi USD 20.000 en diciembre de 2017 en medio de una fiebre especulativa de miles de nuevas criptomonedas, el precio cayó a poco más de USD 3.000 durante 2018. Fue el año récord de obituarios en la prensa: 93 en total. La red de Bitcoin, mientras tanto, siguió procesando bloques cada diez minutos, sin interrupciones.

Marzo de 2020

El pánico del Covid-19: -50% en dos días

Al inicio de la pandemia, los mercados globales entraron en pánico de liquidez y Bitcoin cayó a la par de las acciones, perdiendo la mitad de su valor en 48 horas. Para diciembre de ese mismo año ya había superado su máximo histórico de 2017 — una de las recuperaciones más rápidas de su historia.

2021

La prohibición de minería en China

China prohibió directamente la minería de Bitcoin dentro de su territorio, en ese momento responsable de una porción enorme del hashrate mundial. Muchos anunciaron el fin de la red. En cambio, los mineros simplemente se mudaron a otros países —Estados Unidos, Kazajistán, y otros— y la red se volvió, en los meses siguientes, más geográficamente distribuida que nunca.

2022

El colapso de Terra/Luna y la quiebra de FTX

El derrumbe del stablecoin algorítmico TerraUSD y, meses después, la sorpresiva quiebra fraudulenta del exchange FTX —uno de los más grandes del mundo— arrastraron el precio de Bitcoin desde cerca de USD 69.000 hasta unos USD 17.500. Fueron, otra vez, colapsos de empresas centralizadas construidas alrededor de Bitcoin, no del protocolo en sí.

Enero de 2024

Estados Unidos aprueba los primeros ETF spot de Bitcoin

Apenas veinticuatro meses después del fondo de la crisis de 2022, la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) aprobó los primeros fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado, abriendo la puerta a que fondos de pensión, bancos y grandes inversores institucionales pudieran exponerse a Bitcoin dentro del sistema financiero tradicional. El mismo activo que una década antes se asociaba con mercados ilegales de la darknet, terminó cotizando en las mismas plataformas que las acciones de Apple o Microsoft.

El patrón

Por qué nadie puede "apagar" Bitcoin

Todos estos episodios —hackeos de exchanges, prohibiciones estatales, quiebras fraudulentas, pánicos de mercado— tienen algo en común: ninguno logró detener la red de Bitcoin ni un solo bloque. Eso no es casualidad ni suerte; es consecuencia directa de cómo está diseñada.

  • No tiene sede ni empresa dueñaNo hay una oficina que allanar, ni un director ejecutivo que arrestar, ni una empresa que pueda declararse en quiebra y llevarse la red con ella. Bitcoin es software que corre, en simultáneo, en decenas de miles de computadoras alrededor del mundo.
  • Es censura-resistente por diseñoProhibir Bitcoin en un país no elimina el protocolo — solo desplaza dónde se lo usa y dónde se lo mina, como pasó con China en 2021. La red sigue funcionando mientras exista al menos un nodo transmitiendo bloques en algún lugar del planeta.
  • Cada crisis dejó más infraestructura, no menosDespués de cada caída, quedaron más exchanges regulados, más custodios profesionales, más empresas públicas con Bitcoin en su balance, y —desde 2024— productos financieros regulados como los ETF. La adopción, medida en años, es una línea ascendente pese a la enorme volatilidad de corto plazo.
  • La regla de los 21 millones nunca se rompióPese a cada crisis, cada hackeo y cada intento de reforma, la política monetaria de Bitcoin —fijada en 2009— nunca cambió. Eso es, en sí mismo, lo que le da valor a la palabra "escasez" cuando se aplica a un activo digital.
Cierre

Muerto 475 veces, más vivo que nunca

Hay un dato que resume mejor que cualquier otro esta historia: si alguien hubiera invertido 100 dólares cada vez que un medio importante publicó que "Bitcoin está muerto" desde 2010, habría gastado en total unos 47.500 dólares — y hoy tendría más de mil bitcoins, un resultado radicalmente distinto al que anticipaban esos titulares.

Ninguna de las crisis narradas acá significa que Bitcoin sea una inversión sin riesgo — sigue siendo un activo joven y volátil, y nada de esto es una promesa de que el futuro se parezca al pasado. Pero si hay algo que la última década y media demostró, es que declarar la muerte de un protocolo descentralizado, sin dueño y sin punto único de falla, es mucho más difícil de lo que parece a primera vista.

The numbers

More than 470 obituaries since 2010

From its very first year of existence, Bitcoin was declared "dead" in the press, on social media, and by well-known economists, over and over again. The site bitcoindeaths.com keeps a public record of every one of those headlines going back to 2010, and the count now tops 470 obituaries, written by more than 300 different critics, across more than 200 different media outlets.

475+
times declared "dead" since 2010
93
obituaries in 2017 alone, the record year
$0.11
Bitcoin's price when the first obituary was published

The first "Bitcoin is dead" story ran on October 15, 2010, when each bitcoin cost 11 cents. The most frequent critics include well-known economists and financial commentators — Peter Schiff leads the pack, with more than twenty death declarations over the years, followed by Steve Hanke, Warren Buffett, and Nouriel Roubini. Not one of those predictions has come true to this day.

The real crashes

The crises that did happen — and what came after

The fact that the obituaries got it wrong doesn't mean Bitcoin never faced serious crises. It did, several times, with price drops of 80% or more. The difference is that, every single time, the protocol itself never stopped running — what collapsed was always a company, an exchange, or a price expectation, never the network.

2011

The Mt. Gox hack (the first one) and a 94% crash

The price collapsed from $32 to practically zero after a security breach at Mt. Gox, at the time the world's largest exchange. It recovered and went on to top $1,163 not long after. It was the first of many lessons in the difference between the security of Bitcoin as a protocol and the security of the companies operating on top of it.

2013–2015

China's ban and an 87% crash

China barred its financial institutions from dealing in Bitcoin. The price fell from $1,163 to $152 and took four years to reclaim that high. It was also the era of the Silk Road shutdown (2013), an illegal darknet marketplace that used Bitcoin, which fueled years of the mistaken idea that Bitcoin was "criminals' money" — even though its public blockchain turned out to be exactly the evidence the FBI used to track down and convict those responsible.

2017–2018

The ICO bubble bursts: an 84% crash

After nearing $20,000 in December 2017 amid a speculative frenzy around thousands of new cryptocurrencies, the price fell to just over $3,000 during 2018. It was the record year for press obituaries: 93 in total. Bitcoin's network, meanwhile, kept processing blocks every ten minutes, without interruption.

March 2020

The COVID-19 panic: -50% in two days

As the pandemic began, global markets fell into a liquidity panic and Bitcoin sold off along with stocks, losing half its value in 48 hours. By December of that same year it had already surpassed its 2017 all-time high — one of the fastest recoveries in its history.

2021

China's mining ban

China outright banned Bitcoin mining within its borders, at the time responsible for a huge share of the world's hashrate. Many declared the network finished. Instead, miners simply relocated to other countries — the United States, Kazakhstan, and others — and in the months that followed the network became more geographically distributed than ever.

2022

The Terra/Luna collapse and the FTX bankruptcy

The collapse of the algorithmic stablecoin TerraUSD and, months later, the shocking fraudulent bankruptcy of FTX — one of the world's largest exchanges — dragged Bitcoin's price down from around $69,000 to about $17,500. Once again, these were collapses of centralized companies built around Bitcoin, not of the protocol itself.

January 2024

The United States approves the first spot Bitcoin ETFs

Just twenty-four months after the bottom of the 2022 crisis, the U.S. Securities and Exchange Commission (SEC) approved the first spot Bitcoin exchange-traded funds (ETFs), opening the door for pension funds, banks, and large institutional investors to gain exposure to Bitcoin within the traditional financial system. The same asset that a decade earlier was associated with illegal darknet markets ended up trading on the very same platforms as shares of Apple or Microsoft.

The pattern

Why no one can "switch off" Bitcoin

All of these episodes — exchange hacks, government bans, fraudulent bankruptcies, market panics — share something in common: none of them managed to stop the Bitcoin network for even a single block. That's not chance or luck; it's a direct consequence of how it's designed.

  • It has no headquarters and no owning companyThere's no office to raid, no CEO to arrest, no company that can go bankrupt and take the network down with it. Bitcoin is software running, simultaneously, on tens of thousands of computers around the world.
  • It's censorship-resistant by designBanning Bitcoin in one country doesn't eliminate the protocol — it just shifts where it's used and mined, as happened with China in 2021. The network keeps running as long as even a single node is broadcasting blocks somewhere on the planet.
  • Every crisis left behind more infrastructure, not lessAfter each crash, what remained were more regulated exchanges, more professional custodians, more public companies holding Bitcoin on their balance sheets, and — since 2024 — regulated financial products like ETFs. Adoption, measured over the years, is an upward line despite enormous short-term volatility.
  • The 21 million cap has never been brokenDespite every crisis, every hack, and every attempt at reform, Bitcoin's monetary policy — set in 2009 — has never changed. That, in itself, is what gives real meaning to the word "scarcity" when applied to a digital asset.
Closing thought

Declared dead 475 times, more alive than ever

One statistic sums up this story better than any other: if someone had invested $100 every time a major outlet published that "Bitcoin is dead" since 2010, they would have spent about $47,500 in total — and today would hold more than a thousand bitcoins, a radically different outcome from the one those headlines predicted.

None of the crises told here means Bitcoin is a risk-free investment — it remains a young, volatile asset, and none of this is a promise that the future will look like the past. But if the last decade and a half has proven anything, it's that declaring the death of a decentralized protocol with no owner and no single point of failure is much harder than it looks at first glance.